Últimamente he visto muchos sitios que están entrando en la tendencia de widgets y gizmos del renombrado Web 2.0. En muchos casos este tipo de elementos ayudan a la experiencia del usuario, la hacen más relevante y divertida. Pero en muchos otros, estos elementos son sobre usados. Utilizados solamente por la finalidad de la novedad sin pensar en que en lugar de ayudar, estorban.

Un caso claro de esto es el uso del Shadowbox.

¿Qué es un Shadowbox?

Ejemplo de un Shadowbox funcionando

Ejemplo de un Shadowbox funcionando

Es un componente de Javascript que se agrega al sitio mostrando una pequeña ventana con información (páginas, formas de contacto, de inscripción o fotografías) e inhabilitando el resto de la página mostrando una capa de color.

¿Por qué si usarlas?

  • Muestra información al usuario de manera rápida y precisa.
  • Ayuda a encontrar con más facilidad elementos relevantes.
  • Centra la atención del usuario en un solo punto.

¿Por qué no usarla?

  • Rompen la interacción del usuario aislando la información detrás del Shadowbox.
  • Aparecen de repente, sin aviso y le retiran el control al usuario.
  • El funcionamiento no es claro para todos los usuarios.

¿En que casos deberíamos de usarlas?

  • Cuando vamos a mostrar información corta y concisa. (Información de un producto)
  • Cuando queremos centrar la atención del visitante en un elemento.(Una fotografía o un elemento especifico)
  • Cuando la acción que queremos cumplir es muy clara. (Login, inscribirse al sitio)
  • Selecciones sencillas entre un grupo determinado de elementos. (Seleccionar entre tarjetas o direcciones en una forma de pago)

¿En qué casos NO usarlas?

  • Navegación entre paginas. (No abrir una página en un Shadowbox si el usuario tiene que ver varias pantallas)
  • Creación de nuevos elementos. (Una nueva forma de pago o una nueva lista de correo)
  • Cualquier situación en que la información que el visitante necesita no pueda estar en una sola pantalla. (Abrir un link de un blog dentro de un Shadowbox)

Conclusión

Los nuevos elementos de lo que llamamos Web2.0 tienen una razón de ser. Existen para ayudar al usuario, ayudarle a cumplir mejor sus objetivos en el sitio. La regla general, como entodas las cuestiones de usabilidad, es usar el sentido común, probar si funciona, nosotros mismos podemos hacerlo, ver si nos sentimos cómodos navegando y utilizando los componentes. Si no nos convencen es mejor no usarlos. No por querer estar a la vanguardia debemos alejar a nuestros visitantes de sus objetivos principales.

El cariño esta en compartir...